8 de marzo, Día Internacional de la Mujer
La igualdad entre los géneros más allá de 2005
(continuación):
Construyendo un futuro más seguro
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En particular, en el proyecto del Milenio se exhorta aumentar el acceso
de la mujer a la educación, los puestos de trabajo y los bienes,
tales como la tierra y la vivienda, la atención médica
mejorada, especialmente los servicios de salud reproductiva, y la
protección contra la violencia.
No solo es fundamental mejorar el acceso a los servicios y las
oportunidades, sino también aumentar la protección del
medio ambiente, tanto los efectos de la producción de la pobreza
como el desarrollo sostenible. como las mujeres tienen una
participación considerable en la producción
agrícola, la recolección de combustible y agua, y en el
calentamiento de las viviendas y la preparación de alimentos,
son ellas las principales beneficiarias de las mejoras en la
ordenación de los recursos naturales.
Igualdad entre los géneros y respuesta ante los desastres.
El reciente desastre provocado por el maremoto en el Asia meridional y
sudoriental atrajo la atención de todo el mundo sober las
necesidades especiales y las contribuciones de las mujeres y las
niñas a las actividades de socorro y reconstrucción. Como
las mujeres son desproporcionadamente pobres, también son
más vulnerables a los efectos de los desastres naturales. Es
más probable que vivan en viviendas deficientes y que a menudo
trabajan en el sector no estructurado de la economía o en su
hogar, lo que expone a un mayor riesgo sus medios de vida cuando se
producen desastres.
Reconocen que la mujer y la niña son vulnerables a la
violencia
en los
albergues temporales y los centros de socorro de emergencia y han
advertido de la amenaza cada vez mayor que representa la trata de
mujeres y niños durante los periodos de transición
Los organismos internacionales de socorro han venido ganando cada vez
más conciencia de los aspectos de género en las
situaciones posteriores a los conflictos y afectadas por los desastres.
Reconocen que la mujer y la niña son vulnerables a la violencia
en los albergues temporales y los centros de socorro de emergencia y
han advertido de la amenaza cada vez mayor que representa la trata de
mujeres y niños durante los periodos de transición.
Actualmente se está prestando más atención a los
aspectos de género de los servicios de socorro, incluidas las
preocupaciones en materia de sanidad y salud de la mujer, así
como su necesidad de privacidad y seguridad.
Como en las funciones de género se les ha asignado la de cuidar
de otras personas, las mujeres son las principales responsables del
bienestar de la familia y de la reconstrucción de las
comunidades después de los desastres. Es necesario que
desempeñen funciones más prominentes en la
adopción de decisiones en relación con las actividades de
ayuda humanitaria, y sus preocupaciones y sus conocimientos deben
tenerse en cuenta cuando se formulen y se ejecuten proyectos de socorro
y reconstrucción.
Igualdad entre los géneros y derechos humanos
Pese al progreso alcanzado desde la celebración de la Cuarta
Conferencia Mundial sobre la Mujer en 1995, la discriminación
contra la mujer persiste en todas las regiones y sociedades y se siguen
cometiendo violaciones sistemáticas y manifiestas de los
derechos humanos de la mujer tanto de hecho como de derecho.
Cada vez más se reconoce que la desigualdad entre los
géneros es una violación de los derechos humanos. Los
gobiernos utilizan cada vez más la convención sobre la
eliminación de todas las formas de discriminación contra
la mujer, conjuntamente con la
Plataforma de Acción de
Beijing, para garantizar que las mujeres disfruten de sus derechos
civiles, culturales, económicos, políticos y sociales. El
número de países que, basados en la convención,
están aplicando los principios de la igualdad de oportunidades y
de tratamiento de las mujeres y las niñas en todas las etapas de
sus vidas es cada vez mayor. Un número creciente de
países están adhiriéndose al Protocolo Facultativo
de la Convención, que proporciona un mecanismo para que las
personas aisladas o grupos de personas presenten denuncias de
violaciones de los derechos humanos protegidos en virtud de la
Convención y que permite que el comité para la
eliminación de la descriminación contra la mujer
inicie investigaciones en relación con situaciones de
violaciones graves o sistemáticas de los derecho de la mujer.
...se
reconoció que la violación era un crímen de guerra
y se consideró que su práctica sistemática era un
crímen de lesa humanidad...
La violencia contra la mujer es un delito, tanto si lleva acabo tras
las paredes de los hogares en espacios públicos o en zonas de
conflicto. Durante las situaciones de los tribunales internacionales
para juzgar los crímenes de guerra cometidos en Rwanda y la ex
Yugoslavia se logró un adelanto en las actitudes cuando se
reconoció que la violación era un crímen de guerra
y se consideró que su práctica sistemática era un
crímen de lesa humanidad. Las campañas de
prevención de la violencia, muchas de las cuales se
proponían fomentar la concienciación entre los hombres y
los niños forman parte de los esfuerzos cada vez mayores que se
realizan para modificar las percepciones y las costumbres
dañinas para las mujeres y las niñas.
Además de la protección contra la violencia, la salud
reproductiva y los derechos de la mujer están en el centro de
los esfuerzos que se llevan acabo a escala internacional para
garantizar la igualdad entre los géneros. El tratamiento igual y
el acceso igual a los servicios de educación y salud, la
microfinanziación y el empleo, las leyes en materia de propiedad
y de herencia, y la protección contra la discriminación
son escenciales para la plena participación de la mujer y la
potenciación de su papel en sus comunidades.
Sólo mediante leyes, polìticas y prácticas no
discriminatorias puede la mujer alcanzar su potencial pleno y llevar
vidas saludables, productivas y seguras -seguras en cuanto a su
bienestar económico, su protección contra la violencia y
su plena participación en la adopción de decisiones. En
2005 y en años futuros, fomentar la aplicación de la
Plataforma
de acción de Beijing, redundará en beneficio de la
mujer, sus familias, comunidades y el mundo en general.